18/7/12

Poema de María Eugenia Caseiro



Como último recurso

"...soñaba que soñaba que estaba así tendido,
soñando que soñaba."
Eliseo Diego

Acaba de anunciar la medianoche
su punta alfiler;
desfalca el tintineo de las llaves,
allana el esqueleto inmóvil...
Nadie entiende que hacia adentro
el filo de las treguas nos persigue.
En la calle, gris y suave caperuza,
se esconden los poetas.
Llevan consigo cada uno una buhardilla
y la inquietud de sus huesos es palpable.


© María Eugenia Caseiro

7 comentarios:

Blogger Isabel ha dicho...

Querida MARIÚ, nos acercás una marav illa de poema sobre el miedo, la maldición de ser poeta.
Desde el epígrafe de Eliseo Diego, desde esos tres primeros versos, nos adentramos en la noche para sentir "el filo de las treguas.Y es medianoche, todavía faltan horas para que amanezca. Todo persigue. Muy bueno, María Eugenia.Un abrazo
Isabel Llorca Bosco

18 de julio de 2012, 18:59  
Anonymous Anónimo ha dicho...

querida isabel^ siempre percibiendo el hálito de las profundidades^ tu comentario es fresco y vital^^^
gracias^^^
m.e.

19 de julio de 2012, 13:59  
Anonymous Anónimo ha dicho...

un poema muy entero en su intendionalidad.bellamente expresado. susana zazzetti.

19 de julio de 2012, 14:05  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Isabel:
Simplemente me encantó.
Aplausos.
Un abrazo.
Dragontesa Leuzzi.

19 de julio de 2012, 21:23  
Anonymous Sonia Quevedo ha dicho...

Es como caminar por las calles vacías cuando el silencio reinante es compañero. Hermoso y sentido poema.

19 de julio de 2012, 22:52  
Anonymous claudia ainchil ha dicho...

ayyy que bello poema,mil gracias!!!!!!

20 de julio de 2012, 11:22  
Anonymous Anónimo ha dicho...

a todos muchas gracias^^^
m.e.

21 de julio de 2012, 9:07  

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